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Por qué el futuro de la IA está en manos de la política global
Con frecuencia pensamos que el futuro de la inteligencia artificial dependerá únicamente de los avances tecnológicos, como algoritmos más eficientes o procesadores más rápidos. Sin embargo, la realidad es más compleja e inquietante, ya que parece que el futuro de la IA estará determinado tanto por el rumbo que tome la política internacional como por las ideologías que están ganando terreno en todo el mundo.
La competencia entre Estados Unidos y China no es nueva, pero ahora tiene un nuevo capítulo enfocado en la inteligencia artificial. Ambos países entienden que quien domine la IA no solo tendrá ventajas económicas y tecnológicas, sino que también podrá imponer su visión del mundo. Esta competencia, se ha transformado en restricciones comerciales y bloqueos tecnológicos para acceder a tecnologías y plataformas importantes para el desarrollo de la inteligencia artificial. Estados Unidos ha implementado restricciones a la exportación de ciertos chips de procesamiento gráfico (GPU) hacia China, entre los cuales incluye los chips NVIDIA A100 y H100. Debido a su alto rendimiento, estos chips son empleados por organizaciones como OpenAI para entrenar modelos avanzados de IA, lo que explica su relevancia estratégica y las restricciones impuestas por Estados Unidos. La principal preocupación es que China pueda usar estos chips avanzados para mejorar sus sistemas de inteligencia artificial con fines militares y de vigilancia. Por su parte, Beijing promulgó por primera vez, un reglamento de control de exportaciones de ciertos equipos mostrando también que usará sanciones comerciales en defensa de sus intereses.
Estas restricciones se han dado también debido a que las empresas occidentales como Open AI han empezado a perder terreno frente a sus competidores chinos. DeepSeek ha sorprendido al mundo con su capacidad para desarrollar modelos de IA altamente eficientes a pesar de las limitaciones en acceso a hardware avanzado. La empresa china ha logrado innovar en técnicas de entrenamiento, optimización de recursos computacionales y arquitecturas de modelos que requieren menos potencia de procesamiento.Por si fuera poco, OpenAI ha solicitado formalmente al gobierno de Estados Unidos que bloquee el acceso a modelos de inteligencia artificial desarrollados en China, argumentando posibles riesgos para la seguridad nacional. La preocupación se intensifica debido a que la legislación china obliga a las empresas a compartir datos sensibles con el gobierno, lo que podría facilitar el acceso estatal a información estratégica, tecnológica o personal obtenida a través de sistemas de inteligencia artificial, aumentando así el riesgo de espionaje, vigilancia masiva o uso indebido de estas tecnologías con fines geopolíticos.
La rivalidad China-Estados Unidos en IA, ha pasado de la retórica a acciones concretas de desacoplamiento tecnológico, competencia regulatoria y carrera armamentista digital.
Esta rivalidad y la intensa competencia por liderar la carrera de la inteligencia artificial podría resultar en una reducción en las regulaciones para el desarrollo y uso de estas tecnologías. Aunque el desarrollo de la inteligencia artificial promete grandes beneficios, también conlleva riesgos. Personas o gobiernos podrían utilizarla con fines perjudiciales; podríamos perder privacidad al compartir datos sin control; confiar en sistemas mal entrenados o con sesgos; e incluso volvernos excesivamente dependientes de ella en nuestra vida cotidiana.Ante estos riesgos, resulta importante que los gobiernos establezcan marcos regulatorios para el desarrollo y uso de la inteligencia artificial, con el objetivo de prevenir posibles escenarios adversos. Estas regulaciones son necesarias debido al ritmo tan rápido con el que avanzan estas tecnologías.
No obstante, esta visión no es compartida por todos los países, lo que genera disparidades en su enfoque y nivel de control. En fechas recientes, durante el “Artificial Intelligence Action Summit” realizado en París, el vicepresidente de Estados Unidos JD Vance expresó una postura crítica hacia las regulaciones internacionales sobre la inteligencia artificial, argumentando que una regulación excesiva podría “frenar a una industria transformadora” y que aplicar moderación de contenido a los sistemas de IA sería una forma de postura autoritaria. De algún modo, esta postura nos dice que Estados Unidos podría estar dispuesto a sacrificar ciertas regulaciones con tal de avanzar en su objetivo de mantener el liderazgo tecnológico a nivel global. El futuro de la inteligencia artificial depende de encontrar un equilibrio entre la innovación y un marco regulatorio adecuado. Es importante avanzar tecnológicamente sin comprometer nuestra autonomía, privacidad y bienestar. Sin embargo, los intereses políticos por liderar la carrera tecnológica podrían poner en riesgo este balance.
La IA también refleja los valores e ideologías de quienes las desarrollan y las sociedades donde se implementan. Hoy en día existe un debate sobre los sesgos y lineamientos ideológicos presentes en los modelos de IA y cómo estos podrían influir en la cultura y la política. Es un hecho que los modelos desarrollados en Occidente presentan sesgos políticos; algunos tienden a favorecer posturas alineadas con los partidos Republicano o Demócrata en Estados Unidos, así como con líderes de izquierda en otros países o con visiones conservadoras del mundo, entre muchas otras perspectivas. Estas inclinaciones se atribuyen en parte a los datos de entrenamiento ( que en muchos casos representan visiones de entornos académicos y medios digitales) y los procesos de moderación realizados por las compañías.
Del lado de China, la ideologización es explícita y definida por el estado. Los modelos como DeepSeek incorporan las líneas rojas del Partido Comunista de no cuestionar al gobierno y no admitir consultas sobre temas como Tiananmen u Hong Kong en términos contrario a los de la narrativa oficial. Las inteligencias artificiales desarrolladas en China suelen actuar como extensiones de la propaganda estatal, diseñadas para reforzar la narrativa del Partido Comunista y evitar cualquier contenido que contradiga la línea oficial. Por otro lado, las IA occidentales, aunque presentadas como neutrales, no están exentas de sesgos: reproducen y amplifican los valores liberales-democráticos dominantes en Silicon Valley, filtrando la realidad a través de una visión ideológica que muchas veces excluye o distorsiona otras perspectivas culturales o políticas. En ambos casos, las máquinas no son realmente objetivas; son espejos de los poderes que las entrenan
Las ideologías integradas en los modelos de inteligencia artificial podrían tener un profundo impacto en el futuro de esta tecnología. Existe el riesgo de una fragmentación del conocimiento: si cada país o grupo social utiliza IAs alineadas con su propia visión del mundo, las personas recibirán respuestas radicalmente distintas a las mismas preguntas, dependiendo del sistema que consulten. Este fenómeno podría conducir al surgimiento de burbujas informativas automatizadas donde las IAs refuerzan las creencias preexistentes de los usuarios, similar a lo que actualmente ocurre con el contenido personalizado que consumimos en las redes sociales. OpenAI, DeepMind y Anthropic han invertido en investigaciones alineadas que buscan que los modelos sigan instrucciones humanas éticas, sin embargo esto nos lleva al dilema de decir qué es ético acorde las diferentes percepciones ideológicas. Por su parte, Elon Musk ha criticado públicamente a OpenAI por desarrollar ChatGPT con lo que él califica como un enfoque «demasiado woke», al tiempo que asegura que su propia empresa, xAI, se enfoca en crear modelos libres de lo que considera sesgos políticamente correctos.
En un escenario cada vez más polarizado, los países podrían verse obligados a alinearse con ecosistemas tecnológicos que reflejen sus valores predominantes o sus alianzas estratégicas. América Latina, por ejemplo, podría enfrentarse a la disyuntiva de adoptar modelos desarrollados por potencias como Estados Unidos o China, cada uno con sus respectivas cargas ideológicas, o invertir en el desarrollo de plataformas regionales que incorporen perspectivas y valores propios
Para entender el futuro de la IA debemos ir más allá de los aspectos tecnológicos y analizar las corrientes geopolíticas e ideológicas que están reconfigurando nuestro mundo. La competencia entre Estados Unidos y China, las restricciones comerciales, y las distintas visiones sobre la regulación no son temas aislados, sino factores que moldearán el desarrollo, implementación y acceso a estas tecnologías. Los modelos de IA no son herramientas neutrales; están impregnados de los valores, sesgos y visiones del mundo de quienes los crean y de las sociedades donde se desarrollan. En este escenario, la pregunta ya no es simplemente qué podrá hacer la IA en el futuro, sino quién decidirá lo que debe hacer, bajo qué principios y con qué fines. El desarrollo de la IA irá de la mano con los cambios políticos globales y con el conflicto entre distintas formas de ver el mundo que define nuestra época. Al final del día, el verdadero desafío no es tecnológico, sino humano: cómo preservar la diversidad de pensamiento mientras construimos herramientas que, en lugar de dividirnos, nos permitan comprendernos mejor.
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Cómo la IA puede potenciar el aprendizaje
Reflexiones sobre el libro de Brave New Words
Mi vida profesional siempre ha estado ligada tanto a la tecnología como al ámbito universitario y aunque nunca ha sido mi función principal, siempre he tenido la oportunidad de estar frente a un salón de clases. A lo largo de estos años, he visto cómo las plataformas digitales han transformado tanto la forma en que los profesores enseñan y los estudiantes aprenden. A través de estas plataformas y herramientas, los estudiantes no solo realizan sus tareas y actividades sino que son los medios para diseñar, construir, plasmar sus ideas y llevar a cabo sus proyectos. Cada avance tecnológico trae consigo nuevas posibilidades que amplían las capacidades existentes y cambian la forma en que hacemos las cosas. Estamos en 2025, y hablar de educación también es hablar de cómo la inteligencia artificial está transformando nuestros roles como profesores.
En mi búsqueda por aprender más sobre estos temas, me encontré con el libro deBrave New Words – How AI Will Revolutionize Education (and Why That’s a Good Thing)de Salman Khan. Este libro fue parte de la lista de recomendaciones de lectura de Bill Gates en el verano de 2024. En este libro, el autor ofrece una visión optimista sobre el impacto de la inteligencia artificial en la educación, destacando su potencial para transformar el aprendizaje, sin ignorar los desafíos éticos que este cambio conlleva. Al mismo tiempo, habla de una de las mayores preocupaciones de los profesores, la transformación de sus roles ante este nuevo panorama educativo.

La idea central del libro es que la inteligencia artificial puede actuar como un tutor personalizado, ayudando a cada estudiante a potenciar sus habilidades individuales. Este tutor personalizado podrá identificar las áreas en las que cada estudiante necesita mejorar, fortalecer sus habilidades y adaptar el aprendizaje a su propio ritmo y necesidades. Uno de los mayores desafíos para los profesores es brindar atención y seguimiento personalizado a cada estudiante, especialmente cuando tienen diferentes perfiles, necesidades y contextos. Incluso en grupos pequeños, esto sigue siendo un reto ya que requiere mucho tiempo y esfuerzo. Si los estudiantes pudieran tener un tutor personalizado impulsado por inteligencia artificial, este podría ofrecer apoyo constante, adaptarse a su progreso en tiempo real y brindar explicaciones y ejercicios específicos según sus necesidades. Esto no solo aliviaría la carga de los profesores, permitiéndoles enfocarse en aspectos más estratégicos del aprendizaje, sino que también garantizaría que cada estudiante reciba la atención y el acompañamiento que necesita para desarrollar su máximo potencial. Desde mi punto de vista,uno de los aspectos más valiosos de la enseñanza es brindar retroalimentación a los estudiantes sobre su progreso. En este sentido, un tutor personalizado basado en inteligencia artificial podría proporcionarles retroalimentación constante apoyando así su aprendizaje de manera más efectiva.
Otro punto clave del libro es cómo la tecnología puede impulsar la creatividad, dando a los estudiantes nuevas formas de explorar diversas disciplinas. Así como en su momento la cámara digital y las aplicaciones de diseño gráfico permitieron a más personas expresarse de formas distintas a las generaciones anteriores, la inteligencia artificial puede hacer lo mismo al facilitar el acceso a herramientas creativas y ayudar a más personas a descubrir y desarrollar su talento. Por supuesto, hay quienes dicen que la IA podría reemplazar las habilidades humanas, pero el libro destaca que, en lugar de ser un sustituto, la IA debería ser una herramienta para potenciar la curiosidad y el aprendizaje de nuestros estudiantes y porqué no, también de los profesores. El autor reimagina la escritura como un proceso colaborativo entre humanos y máquinas. En lugar de ver a la IA como un enemigo, esta se convierte en una aliada que ayuda a los estudiantes a perfeccionar sus ideas, mejorar su gramática y estructurar sus argumentos.
En el futuro cercano, la inteligencia artificial no reemplazará a los profesores, pero su rol cambiará o más bien está cambiando de manera significativa. En lugar de solo transmitir conocimientos, los profesores deben convertirse en guías que diseñen experiencias de aprendizaje, utilizando la tecnología para personalizar sus clases y fortalecer su conexión con los estudiantes.
Aunque el autor adopta un tono mayormente optimista, no evita señalar los riesgos inherentes a esta tecnología. Desde la desinformación hasta el aumento de la polarización social y política, el libro reconoce que la IA podría tener impactos negativos si no se maneja con cuidado. Además, plantea un desafío ético crucial: ¿cómo aseguramos que estas herramientas estén diseñadas e implementadas de manera inclusiva, evitando ampliar las brechas de inequidad existentes?
Es cierto, una preocupación recurrente es que la IA podría fomentar la dependencia tecnológica, reduciendo la capacidad de los estudiantes para pensar críticamente. Si los alumnos confían demasiado en estas herramientas, podrían dejar de cuestionar la información o perder habilidades fundamentales de resolución de problemas. Si bien esto es cierto, esto no es un motivo para no usar la inteligencia artificial en los procesos de enseñanza-aprendizaje. Es importante encontrar un equilibrio, donde la IA apoye el aprendizaje sin reemplazar la necesidad de reflexión y análisis. Al final, la clave estará en cómo se integra la tecnología en la educación, asegurando que fortalezca el pensamiento crítico en lugar de debilitarlo.
Brave New Words es un libro que vale la pena leer, tanto para todas aquellas personas que están en el ámbito educativo como para cualquiera interesado en el futuro de la sociedad. No podemos detener el avance de la tecnología, pero sí podemos decidir cómo la usamos. Cada nueva herramienta que surge trae consigo oportunidades y desafíos, y depende de nosotros asegurarnos de que su impacto sea positivo. Si integramos la inteligencia artificial con valores claros y un propósito bien definido, podemos aprovechar su potencial para mejorar la educación, hacerla más accesible y fomentar un aprendizaje más personalizado.
Sin embargo, esto requiere un esfuerzo consciente por parte de los profesores, instituciones y la sociedad en general. Es muy importante que la tecnología no reemplace el pensamiento crítico ni la creatividad, sino que los potencie. Si logramos encontrar un equilibrio entre innovación y responsabilidad, podremos construir un futuro donde la IA no solo facilite el aprendizaje, sino que también ayude a formar ciudadanos más preparados, reflexivos y con una visión más amplia del mundo.
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Meta y el futuro de la moderación de contenido en redes sociales
Meta ha anunciado modificaciones en sus procesos de moderación de contenido, las cuales tendrán un impacto significativo en la distribución de noticias falsas y discursos de odio. Mark Zuckerberg confirmó la eliminación de sus programas de verificación de datos en el cual colaboraba con más de 100 organizaciones internacionales que analizaban y etiquetaban contenido potencialmente falso a lo largo de todas sus plataformas. En su lugar, la moderación de contenido estará a cargo de las “Community Notes”, las cuales permiten a los usuarios añadir contexto adicional a publicaciones mediante comentarios colaborativos y evaluadas por los mismos miembros de la red. Según lo expresado por Zuckerberg, estos cambios responden a la necesidad de corregir los errores en los procesos de moderación de contenido de Meta y de restablecer la libertad de expresión, así con esas palabras. En teoría, esto podría parecer una buena idea; sin embargo, me preocupa su impacto en contextos como el de Latinoamérica, donde las redes sociales son una de las principales fuentes de información para millones de personas y donde existe una gran polarización del contenido publicado. Sin una moderación adecuada, los contenidos que promuevan discriminación y discursos de odio podrían ganar mayor visibilidad, la desinformación sobre el cambio climático podría obstaculizar los esfuerzos para abordar esta crisis global mientras que, en el ámbito de la salud pública, la difusión de información falsa sobre vacunas o tratamientos podría tener consecuencias graves para millones de personas.
Entiendo que la narrativa detrás de estos cambios se centra en la libertad de expresión, pero también es importante discutir dónde deberían establecerse los límites de este derecho. Es cierto que proteger la libertad de expresión es esencial, pero también cabe preguntarse hasta qué punto se puede permitir la proliferación de noticias falsas y discursos de odio bajo este principio. Las redes sociales fueron concebidas para dar voz a todos, pero 20 años después del nacimiento de Facebook, estas plataformas nos han llevado a un mundo significativamente más polarizado y lleno de noticias falsas.
Si bien veo con preocupación estos cambios, también es cierto que los esfuerzos de los programas de verificación de información han sido insuficientes. Moderar contenido a nivel global con millones de usuarios es un esfuerzo titánico y resulta prácticamente imposible que todos estén contentos son los resultados, especialmente cuando se trata de política, religión, identidad cultural, salud pública y cambio climático. Incluso antes de estos cambios, nuestras redes sociales ya eran entornos polarizados donde la desinformación prevalece a diario.
Por supuesto, estos cambios no solo vienen del interior de Meta, ya curiosamente están alineados con parte del discurso político del nuevo presidente de los Estados Unidos. Según diversos análisis, la eliminación de los verificadores de datos y la relajación de las políticas de moderación de contenido en Meta podrían interpretarse como un intento de la empresa por acercarse a la nueva administración y evitar posibles regulaciones o conflictos.
Para quienes trabajan en comunicación y marketing digital, es importante que entendamos el verdadero impacto de los cambios que se vienen y adoptar un enfoque pragmático para afrontarlos. Más allá de las posibles preocupaciones, debemos adaptarnos a este nuevo escenario y buscar cómo mitigar estos riesgos mientras aprovechamos las oportunidades que surgen. Las decisiones de Meta son un cambio en cómo las plataformas moderan contenido así que nos corresponde asumir un papel más activo. Nos hemos convertido solo en consumidores de contenido y eso también nos convierte parte del problema. Adaptarnos no significa conformarnos, sino encontrar soluciones prácticas que nos ayuden a generar un mejor ecosistema digital.
Quizás soy un poco idealista, pero lo mejor que podemos hacer en este momento es, a nivel personal, promover y generar contenido de calidad, ser tolerantes con los diferentes puntos de vista, entender que cada uno de nosotros vive en realidades diferentes y sobre todo, denunciar contenido falso. Al final del día estas plataformas nacieron como una red social y una red social la construimos entre todos.
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Dos años con ChatGPT: ¿Ha transformado realmente nuestro mundo?
Han pasado dos años desde el lanzamiento de ChatGPT, y sin lugar a duda ha transformado nuestra percepción sobre el uso de la inteligencia artificial. Aunque el tema no es nuevo, la creación de una herramienta con una interfaz intuitiva, capaz de interactuar en lenguaje natural y accesible para todos, ha generado un gran debate sobre su potencial para transformar industrias y áreas del conocimiento.
En estos 24 meses, ChatGTP ha integrado nuevos modelos y capacidades y nosotros hemos descubierto nuevos casos de uso. Ahora puede trabajar con archivos de texto, hojas de cálculo e imágenes además de analizar información, generar código y realizar búsquedas en Internet. Con cada nueva versión, sus modelos son más eficientes, mejoran su rendimiento y, en muchos casos, reducen los costos de procesamiento. El último modelo “o1-preview” añadió un razonamiento más profundo, en áreas como ciencias y matemáticas.
Aunque un sin número de industrias y empresas en todo el mundo están aprovechando las capacidades de la IA generativa, la realidad es que, a nivel global, su principal uso sigue siendo asistir y hacer las tareas de millones de estudiantes. En el caso de las empresas, los casos de uso principalmente están limitados a generar resúmenes o redactar contenido, dejando en un segundo plano casos de uso más avanzados como el análisis de datos, la inteligencia de negocios o la automatización de procesos.
A dos años del lanzamiento de ChatGTP la pregunta es si estamos aprovechando al máximo las capacidades de estas herramientas o si nos estamos conformando con usos superficiales. Esto no significa que no haya personas o empresas que estén utilizando estas herramientas de manera efectiva, pero, en términos generales, aún estamos lejos de aprovechar todo el potencial que ofrecen y nos limitamos a casos de uso superficiales.
La mayoría de las empresas aún no están seguras de cómo integrar las herramientas de IA generativa en sus procesos. En muchos casos, su uso se limita al ámbito personal de algunos integrantes de las organizaciones y está lejos de que exista una estrategia real. Como en muchos otros casos, existe un miedo al cambio y una resistencia de replantear procesos establecidos que siempre han funcionado y esto no es algo que pase derivado de la IA, sino siempre ha pasado cuando se trata de integrar nuevas tecnologías. Implementar IA en el entorno empresarial no es simplemente cuestión de adoptar una nueva herramienta; requiere una comprensión profunda de cómo puede mejorar o transformar las operaciones existentes.
Aunque se ha creado una industria alrededor de la IA generativa, muchas startups y productos digitales ofrecen características de IA solo por seguir una tendencia de moda, sin aportar soluciones reales a problemas concretos. Esto podría saturar el mercado con opciones que no necesariamente agregan valor y pueden generar escepticismo sobre la IA. Las herramientas digitales por sí solas no resuelven problemas. Es muy importante entender cómo utilizarlas y reconocer que, en muchos casos, la solución no es más tecnología, más velocidad o más procesamiento, sino un entendimiento profundo de los problemas que enfrentamos y sus causas verdaderas. Una de las principales razones por las que muchas empresas no han invertido más en la transformación de sus procesos con inteligencia artificial es que, sin una estrategia clara, la implementación de estas herramientas puede resultar en un fracaso.
Es poco probable que integrar herramientas de IA en los procesos empresariales tenga éxito sin una fase de pruebas, creación de pilotos, o experimentación. Al igual que con cualquier cambio tecnológico, se requiere tiempo y esfuerzo para obtener los resultados esperados. La inmediatez que ofrecen herramientas como ChatGPT puede dar la falsa impresión de que las soluciones son instantáneas, pero esto no reemplaza la necesidad de un análisis contextual y adaptado a cada situación.
OpenAI ya no es el único jugador en el mercado. Google está integrando Gemini en su suite de productividad, y Microsoft está impulsando Copilot de la mano de agentes que prometen automatizar procesos. Por su parte, Meta ha integrado Llama en Instagram, WhatsApp y Facebook y Claude, desarrollado por Anthropic, ha logrado avances significativos en sus modelos y hoy en día es un serio competidor frente a OpenAI.
En estos dos años, también hemos comenzado a ser más conscientes de las limitaciones y sesgos en las herramientas de IA. Estas limitaciones no se deben únicamente a errores técnicos o de los algoritmos, sino que también de problemas más profundos relacionados con los datos utilizados para entrenar estos sistemas. Los sesgos pueden surgir cuando los datos reflejan prejuicios, culturales o sociales, lo que lleva a que la IA amplifique estas desigualdades. Al mismo tiempo, existen preocupaciones sobre cómo la IA podría ser utilizada para crear un mundo peor si se usa sin una base ética sólida. Sin marcos éticos y regulaciones adecuadas, existe el peligro de que la IA sea empleada en prácticas invasivas. Otro de los retos que limitan la adopción de los modelos de IA generativa, es la presencia de alucinaciones, las cuales puede contribuir a la difusión de información errónea. Esta falta de fiabilidad representa un gran obstaculo para la adopción de la IA, especialmente en sectores donde la precisión es muy importante, por ejemplo, la atención médica.
En lo personal, he incorporado varias herramientas de IA como asistentes en mis tareas diarias. Estas me han ayudado en la generación de contenido, sesiones de lluvia de ideas, desarrollo de aplicaciones y sistemas, así como en mis actividades como profesor y todo esto ha hecho que haya reducido significativamente mi uso de Google. Aunque utilizo estas herramientas, siempre me aseguro de complementar, depurar y personalizar los resultados para alinearlos con mi visión particular. A pesar de los avances de estas tecnologías aún están lejos de reemplazar el pensamiento crítico humano. De hecho, su verdadero valor radica en su capacidad para potenciar nuestras ideas, no para sustituirlas. Por ello, es fundamental entenderlas como herramientas colaborativas y no como sustituto. Aún tengo mucho que aprender sobre la IA y planeo continuar en este camino durante el próximo año.
La búsqueda de soluciones rápidas a través de “hacks” no representa el enfoque adecuado para enfrentar los desafíos actuales ni para ayudar a las empresas a resolver sus retos. En lugar de buscar soluciones rápidas de la mano de la IA, debemos aprovechar estas herramientas adoptando un enfoque holístico y orientado a la resolución de problemas. ChatGPT y otras herramientas similares tienen el potencial de transformar nuestro mundo, pero no de la manera que creemos, no debemos olvidar que son solo eso: herramientas.
El Internet nos prometió una revolución que, si bien ha traído avances, también ha generado grandes problemas para nuestra sociedad como noticias falsas, desinformación y adicción al contenido. Debemos aprender de estos errores para asegurarnos de que la IA nos ayude a crear un mundo mejor y sobre todo a resolver los problemas a los que nos enfrentamos de manera ética.
Para el tercer aniversario de ChatGPT, tendremos nuevas innovaciones, mejoras y avances en sus modelos, incluyendo la disponibilidad de agentes personalizados con inteligencia artificial, en las herramientas que todos utilizamos. Desgraciadamente, muchas empresas fracasarán en su intento por integrar herramientas de IA en sus procesos, pero muchas otras sabrán aprovechar todas sus ventajas. Para aprovechar el verdadero potencial de la inteligencia artificial, es importante adoptar un enfoque consciente, holístico y reflexivo.
De momento, solo me queda por decir “Feliz cumpleaños ChatGTP” gracias por iniciar una nueva revolución en nuestro mundo.
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ChatGPT se actualiza: ahora con búsquedas en tiempo real
Una de las principales limitaciones y desventajas de ChatGPT era que su conocimiento se limitaba a información de uno o dos años atrás, lo que limitaba su uso en temas actuales. En este sentido Google, seguía manteniendo una ventaja con resultados de información en tiempo real. Este dominio podría cambiar ya que en fechas recientes, OpenAI ha integrado a ChatGTP capacidades de búsqueda de información en la web la cual combina los beneficios de su interfaz conversacional con información actualizada en tiempo real, y sobre todo ofreciendo referencia de las fuentes utilizadas.

Si te aparece un mundo junto al icono de archivos adjuntos, ya tienes activado ChatGTP Search Google ha sido la opción favorita para encontrar respuestas y realizar investigaciones de contenido en la web, gracias a su capacidad de indexar y presentar una gran cantidad de información. Sin embargo, este método de búsqueda presenta ciertos inconvenientes que pueden dificultar la experiencia del usuario. Al mostrar una lista extensa de enlaces, Google requiere que el usuario explore cada resultado de forma individual para encontrar la información precisa, lo cual puede ser un proceso tedioso y demandante de tiempo. Por si fuera poco, muchos de estos enlaces se dirigen a páginas saturadas de anuncios, pop-ups y otros elementos que distraen de la información relevante y pueden resultar frustrantes para el usuario. Además de hacer las búsquedas más lentas, esto puede complicar la experiencia de navegación y hacer que encontrar información sea menos ágil de lo esperado. A diferencia de los motores de búsqueda tradicionales, ChatGTP tienen el potencial de ofrecer una experiencia más fluida y menos intrusiva, enfocada en el contenido relevante y sin la interferencia de elementos publicitarios excesivos.

Ejemplo de como obtuvo información del tipo de cambio del dólar. ChatGPT busca responder directamente a las preguntas del usuario, proporcionando información consolidada de distintas fuentes sin que sea necesario consultar manualmente múltiples páginas. Esta interacción es una gran ventaja sobre las búsquedas tradicionales basadas en palabras clave, que suelen limitarse a una lista de enlaces que el usuario debe evaluar por su cuenta. Las nuevas capacidades de búsqueda en la web de ChatGPT mejora esta experiencia.
Ahora ChatGTP puede acceder a información actualizada en tiempo real, incluyendo eventos recientes, resultados deportivos, noticias y brindar respuestas contextualizadas y relevantes. Esta integración ofrece una ventaja notable sobre Google, ya que evita la necesidad de revisar enlaces múltiples y elimina distracciones como anuncios o elementos promocionales.

Resultados del fin de semana de la NBA Es cierto que Google ha hecho esfuerzos para mejorar la experiencia de búsqueda mediante el uso de los llamados featured snippets, o fragmentos destacados, que ofrecen respuestas resumidas en la parte superior de los resultados. Estos fragmentos permiten a los usuarios acceder rápidamente a la información sin necesidad de ingresar a un sitio web. Si bien esta función de Google es útil y optimiza la búsqueda, se limita a mostrar respuestas estáticas generadas a partir de páginas web y no permite la interacción o ajuste de la respuesta según las necesidades específicas del usuario.
El enfoque de ChatGPT representará un gran cambio en las búsquedas en línea, ya que combina la inmediatez de los fragmentos destacados de Google con la personalización y flexibilidad de una inteligencia artificial conversacional. Para acceder a las capacidades avanzadas de búsqueda en tiempo real de ChatGPT Search, es necesario contar con una suscripción de pago, una inversión que vale la pena si realmente quieres aprovechar los beneficios de esta herramienta. . Además, ChatGPT Search se integra perfectamente en la interfaz estándar de ChatGPT, eliminando la necesidad de aplicaciones adicionales.En muchos casos, el modelo es capaz de decidir de forma autónoma cuándo consultar la web según la información solicitada
Desde que ChatGPT se hizo popular, muchos usuarios han reducido el número de búsquedas que realizan en Internet y sobre todo la consulta de páginas especializadas sobre diversos temas. Personalmente, he disminuido en más del 60% el uso de Google, y en su lugar responder mis preguntas con ChatGTP, Copilot de Microsoft o Gemini de Google. Para muchos usuarios, hoy en día Google ya no es la única opción dominante para búsquedas de información.

Los resultados también incluyen imágenes de los sitios web consultados. La integración de la búsqueda en ChatGPT por parte de OpenAI podría representar un gran cambio en cómo interactuamos con la información en línea. Al combinar una interfaz de lenguaje natural con datos actualizados y relevantes, se abre camino hacia una experiencia de usuario más fluida y eficiente. Este es solo el comienzo, pero estoy seguro de que en 2025 veremos grandes avances en las capacidades de búsqueda en tiempo real de ChatGPT, lo que podría posicionarlo como un competidor serio para Google y otros motores de búsqueda.
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Una semana hablado de IA
Disfruto mucho participar en eventos, pláticas y conferencias ya que no solo puedo compartir mis ideas, sino también escuchar y conocer diferentes perspectivas, puntos de vista y preocupaciones de personas que se encuentran en diferentes contextos. Por supuesto, hoy en día uno de los temas de los que todo mundo está hablando y del cual existe mucho por aprender, es el impacto de la inteligencia artificial en nuestro mundo. Existen un sin números de puntos de vista y opiniones al respecto pero todavía nadie puede afirmar con certeza si este desarrollo tecnológico tendrá un impacto positivo o negativo a largo plazo para nuestra sociedad.
La semana pasada tuve la oportunidad de participar en cuatro eventos donde hable del impacto de la inteligencia artificial y sobre todo cómo podríamos enfrentar estos retos.
El primer evento en el que participé, fue una mesa de discusión con el tema “IA expectativas, realidades y lecciones aprendidas”. Junto con otros profesores de la Universidad de las Américas Puebla, discutimos nuestras experiencias tanto positivas como negativas relacionadas con la inteligencia artificial. Uno de los puntos que destaqué durante esta sesión fue el optimismo excesivo en torno a la IA, por supuesto creo que el desarrollo de la IA puede potenciar a personas y empresas, pero no de la manera mágica e inmediata de la que todo mundo habla. También mencioné que, aunque soy una persona de tecnología, la propia tecnología me ha decepcionado en muchas ocasiones, y esto es un proceso normal que debemos entender. Pueden ver el video completo de la sesión en el canal del equipo representativo de STEM de la UDLAP.
La segunda sesión fue una plática que di en una escuela en Sinaloa, sobre cómo utilizar la inteligencia artificial en el salón de clases. Uno de los puntos más importantes de la sesión fue que aprender de la mano de herramientas de inteligencia artificial nos permite cambiar hacia un modelo más enfocado en el desarrollo de proyectos orientados a la resolución de problemas. Lo esencial es comprender el impacto de lo que estamos haciendo y no solo entender cómo se hace. Otro punto clave, que siempre genera mucha discusión, es que las escuelas secundarias y preparatorias están formando estudiantes que ingresarán al mundo laboral en posterior al 2035, un futuro que seguramente enfrentará grandes cambios de la mano de la inteligencia artificial que aún no podemos prever.
La tercera sesión fue una plática titulada “Cómo sobrevivir a un mundo dominado por la inteligencia artificial”. La idea central de esta plática fue que pensar en ser un especialista en un área en particular, podría limitar tu desarrollo profesional para los siguientes 10 años. En un mundo dominado por la inteligencia artificial, ser generalista es el camino a seguir, ya que permite abordar una amplia variedad de temas desde una perspectiva holística. Desde mi punto de vista, el futuro pertenece a quienes aprendan más habilidades y las combinen de manera creativa.
Para cerrar la semana, ofrecí un taller titulado «Cómo crear tus propios GPTs». Fue una sesión práctica en la que se mostraron varios casos de uso y cómo lograr que ChatGPT responda preguntas basadas en información propia y limitada, dentro de contextos muy específicos. El objetivo es contar con una herramienta adaptada a nuestras necesidades particulares.