en Opinión

A pesar de que en el último año he estado en varias carreras en la Ciudad de México, nunca había corrido de manera oficial. He estado como porra, como apoyo e incluso como pacer pero nunca había obtenido una medalla.  Las cosas cambiaron este fin de semana y por fin crucé  mi primera meta en la ciudad de México, la carrera el 11K el Instituto Politécnico Nacional en su edición 2016.
Mi sangre es y seguirá siendo verde por siempre pero no puedo negar que el ambiente que se vivió en la carrera fue increíble.  Muchos estudiantes y egresados del Politécnico se dieron cita para esta gran carrera, siempre dispuestos a poner el ambiente especialmente al escuchar su clásica porra que los caracteriza.
La meta se encontró en el estadio Wilfrido Massieu y el cierre no pudo ser mejor, especialmente con cientos de personas apoyando a los miles de corredores que completaron sus 5, 11 o 21 kilómetros respectivamente.
Sin duda es una carrera que vale la pena considerar para el próximo año, quizás lo único que les falló fueron los puestos de hidratación, a mi no te tocó ni un vaso de agua.